Bodega Agua Que Canta de Gualtallary al mundo

Gracias a Instagram uno tiene la posibilidad de conocer bodegas que quizás de otra forma resulta complicado para quien no se dedica al mundo de vino! Esta vez indagando llegue a Agua Que Canta, una Bodega de Gualtallary!⠀
Así como un blend, assamblage o vino de corte es un vino único, también gracias al terruño surgen varietales únicos, sobre todo si ese terruño es Gualtallary , distrito de Tupungato, que a la fecha resulta prometedor y enigmático. ¿Por qué?
El tema con Gualtallary es que arranca a los 1080 metros sobre el nivel del mar y termina, al menos desde el punto de vista vitícola, a unos 2200 m.s.n.m. y recorre un espacio de  30 kilómetros. En ese salto de poco más de mil metros lo que se registra es un descenso de la temperatura promedio entre esos extremos de casi 7º centígrados. Y ahí está buena parte de la magia. Hoy cuenta con 2250 hectáreas plantadas de las que la mitad son de malbec (1120), y el resto se reparte principalmente entre cabernet sauvignon y franc, chardonnay y pinot noir.

Desde sus comienzos

El motivo por el cual les escribo de esta regio es por el vino Agua Que Canta en sus 4 variedades.  Su origen nace de un lugar que viene del año 82, cuando el viejo de Juan (a quien tuve el placer de conocer) compra la finca. Cuenta por ahi que pasaron muchas navidades en ese lugar que por esos momentos era campo, por él pasaba un arroyito y su viejo les decía que Gualtallary significaba “agua que canta” por el ruido que hacía el agua que bajaba por su cauce”.

Sigue contando, por esos años comenzamos a plantar unas viñitas de cabeza en forma de arbolito sin conducción de alambre, 5 hs de merlot, malbec, pinot noire, tempranillo y chardonnay, variedades para probar, como un juego, después de que las plantas evolucionaron, lograron equilibrio y comenzaron a dar frutos de calidad, “pintó” y comenzamos a apostar por esto. A pesar de lo hostil de la zona y el escaso recurso hídrico están saliendo vinos cada vez mejores y “de repente” ahora que el merlot salió puntuado por James Suckling con 91 puntos nos llenamos de entusiasmo. Todos nuestros vinos tienen la características de la zona. El malbec es más frutadito, aunque como todos los vinos de allá, es más guerrero. La uva tiene la piel dura, la masticás y cruje, con más taninos, más aromas, más color y por eso necesitan más tiempo de añejamiento en botellas para que se amalgamen un poco y sean más suaves. Todos los años vamos incorporando cosas porque ninguna añada es igual a otra y nos vamos animando a cosas como el “Corte Gualtallary”. Un vino con base pinot noir y que salió accidentalmente de una de las 2 barricas que producimos habitualmente que quedó por la mitad porque perdió una parte en la noche, la rellenamos con malbec y merlot y salió un corte sarpado con un color bastante potente, “un accidente divino”.

Sobre el Futuro

Ahora sumaron al proyecto un tannat de Los Barriales, porque como elaboramos en nuestra bodega en Molino Orfila, Junín, decidimos meter “algo de acá”. Además se viene para el año próximo un tempranillo de Gualtallary que promete.

La familia siempre suma

La incorporación de Juanma al proyecto le dio una inyección de onda y  un marco a la situación, empezó a vender y ahora estamos en Córdoba, Rosario, Buenos Aires y en Mendoza en algunas vinotecas y restaurantes .

Nuestro concepto en los vinos es que no sean muy alcohólicos y no usamos madera nueva porque no queremos que se tape la fruta. Son vinos más tomables, con 2 inviernos en barricas usadas y esa micro oxigenación amalgama los taninos y da más suavidad en boca. La venta es directa para no aumentar los costos y mantener buena relación precio calidad.

Banco mucho este tipo de proyectos familiar porque generalmente termina dando resultados que sorprenden la boca y nariz sin lugar a duda. Salud!

Los pueden encontrar en sus redes:

Instagram: aguaquecantavinos

Facebook: @aguaquecantavinos

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